BT Medical - шаблон joomla Скрипты
Actualidad Clínica

Muchas personas sienten que con el frío la necesidad de consumir alimentos con más calorías para soportar las bajas temperaturas. Pero ¿es cierto que en invierno nos da más hambre y que debemos consumir alimentos más energéticos? ¿Cómo poder aumentar nuestras defensas?

El hábito de tener una alimentación saludable, debe ser no solo durante algunas estaciones sino durante todo el año.

El querer comer más para tener más calorías y así soportar el frío “es un mito, ya que lo único que podría aumentar el gasto energético es el control de la temperatura corporal”, aclaró la nutricionista de Clínica Alemana Osorno, Macarena Lillo, quien además agregó que "con los actuales sistemas de calefacción y la vestimenta es poco probable que ese factor influya".

En invierno se debe privilegiar una alimentación “variada, nutritiva”, consumiendo frutas y verduras típicas de la estación porque son “más económicas , de mejor calidad y aportan vitaminas y fitoquímicos que son beneficiosos para la salud y están relacionados con la prevención de enfermedades respiratorias”, agregó la experta.

¿Por qué sentimos más hambre en invierno?

Durante el invierno no se siente más hambre, sino más apetito. Esta diferencia es importante de comprender ya que no es lo mismo hambre y apetito.

       Hambre: Es una sensación física, la cual se manifiesta a través de dolor y ruidos en el abdomen. La cual es causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria. Es una necesidad biológica y no es selectiva, ya que se come lo que se tiene a la mano.

       Apetito: Se asocia al placer o a la recompensa. Es una necesidad que se relaciones a las emociones. Es selectiva, ya se come lo que se prefiere o lo que genera satisfacción en el momento.

Por esta razón en invierno puede que tengamos más apetito, es decir más ganas de comer un alimento que nos resulte placentero como los chocolates o las frituras.

Por tanto, las recomendaciones según la nutricionista Lillo son simples:

       Para fortalecer el sistema inmune es necesario consumir nutrientes que aporten zinc como: pescados ya que nos ayudan a fortalecer las células del sistema inmune.

       También están los cereales integrales, como: avena, trigo, arroz los cuales aportan vitamina B6 que también fortalece el sistema inmune.

       De la misma forma, las frutas cítricas como kiwis, pomelos, naranja, limón los cuales aportan vitamina C.

¿Cuántas porciones debo comer?

La invitación es a tener una “alimentación consciente”, cuidando la calidad y cantidad de alimentos, como recalca la nutricionista Macarena y ésta debe basar en:

       5 porciones al día de frutas y verduras (medio plato de verduras en el almuerzo y en la cena y 2 o 3 frutas) en variedad de tipos y colores, privilegiando las de estación.

       Dentro de las verduras de invierno están la acelga, apio, papas, brócoli, zapallo, coliflor, espinaca, repollo, repollitos de bruselas, zanahoria, zapallo italiano.

       Las frutas disponibles en esta temporada son el plátano, limón, mandarina, membrillo, naranja, pera, pomelo, kiwi.

       También se recomienda el consumo de legumbres como porotos, lentejas y garbanzos, los cuales siempre deben ir acompañados de cereales como fideos, arroz o quinoa para así transformarlos en una proteína completa.

¡Pero ojo! las legumbres no deben mezclarse con ningún tipo de embutido, como es el caso de longanizas o salchichas, ya que le baja el “contenido nutritivo” a la preparación y no es necesario.

Alimentos que previenen enfermedades respiratorias

Tal como nos comenta la nutricionista de Clínica Alemana Osorno, Lillo existen alimentos que están compuesto de nutrientes y vitaminas que sí nos ayudan a proteger de aquellas enfermedades respiratorias, como son:

       Alimentos con vitamina A: ayudan a mantener la mucosa respiratoria, reduciendo el riesgo de enfermedades, como los lácteos, huevos, zanahorias, papayas y mango.

       Alimentos con vitamina B: frutas en general, como el plátano, granada.

       Alimentos con vitamina C: los antioxidantes que ayudan a mantener un sistema respiratorio saludable y protegen la salud pulmonar como las frutas cítricas (limones, naranjas, pomelos, kiwis), zanahoria, tomate, pimientos.

       Alimentos con vitamina E: los frutos secos como almendra, maní, nueces.

Recomendación: No olvidarse del agua

Es cierto que para muchas personas se hace difícil consumir agua. Y más aún en invierno. Pero la solución a esto es ingerir los 1.5 a 2 litros que se necesitan diariamente en sus distintos formatos, ya sea a través de infusiones como té, café, consomé, cremas de verduras, entre otras.

Esto ayudará a mantener la temperatura corporal. Además, la experta hace hincapié en evitar las bebidas azucaradas en todos sus tipos, ya que no ayudan en absoluto y van en desmedro de salud infantil y adulta.

Entonces ¿tenemos que consumir comidas más energéticas en invierno?

No, la energía que necesitamos diariamente durante los meses de invierno es la misma que en el resto de las estaciones del año. Lo que suele ocurrir es que en invierno algunas personas disminuyen su nivel de actividad física, por lo que la necesidad de energía también disminuye. Por tanto la recomendación es:

       Consumir comidas calientes como guisos, estofados, sopas o caldos con el fin de aumentar nuestra temperatura corporal y no sentir tanto frío. Sin embargo, estas comidas pueden aportar bastantes calorías por lo que se recomienda que contengan verduras y moderar el tamaño de las porciones.

- Consumir más agua para hidratarse a través de infusiones calientes, tibias y moderando el uso de los edulcorantes.

       No olvidar mantener la actividad física, se recomienda realizar al menos 30 minutos de actividad moderada (continua o fraccionada) todos los días y así se fortalecerá el sistema inmune del organismo.

 

No olvides que siempre las recomendaciones y guías deben estar indicadas por tu especialista. Y recuerda agendar tú hora médica aquí, nuestros profesionales te están esperando.

 

 

Main Menu